¿Por qué sientes que te hace tanta falta comer como revisar con frecuencia tus perfiles sociales? Puede que la USP tenga la culpa.

En multitud de ocasiones se ha escrito que cada red social que triunfa -al igual que determinadas marcas- lo hace por conseguir crear y satisfacer una necesidad del usuario. Los principales canales de Social Media buscan un posicionamiento privilegiado, siguiendo una premisa clara: “First to Mind Wins!” Es decir, conseguir generar un hábito que forme parte de las rutinas diarias y emociones… casi sin que nos demos cuenta. ¿Están basando su estrategia en la clásica USP?

Veámoslo en dos ejemplos prácticos:

  • En algún momento del día sientes cierto aburrimiento, un espacio de tiempo “vacío”, que no tienes muy claro cómo llenar. Es bastante probable que pienses en <Facebook>.
  • Ha sucedido algo importante. Quieres informarte inmediatamente a través de varias fuentes y estar al tanto de las diversas reacciones que generan. <Twitter>, ¡te necesito!

Muy probablemente, en ambos casos nuestro subconsciente reaccione antes que nuestra parte más racional. Efectivamente, first to mind solution wins.

LinkedIn, profesional. Instagram, visual

Al igual que Facebook y Twitter, esto mismo sucede con LinkedIn, vinculada a contenidos más profesionales y con un tratamiento más formal y objetivo; y con Instagram, mucho más visual, instantáneo y con un componente social que está aproximándose a una velocidad de vértigo a Facebook.

El triunfo de la USP en la estrategia Social Media

Cuando aquellos expertos universitarios hablaban hace décadas de la archiconocida USP (Unique Selling Proposition), no se imaginaban la trascendencia de su teoría aplicada a tantas marcas y productos a lo largo de la historia… y menos a los nuevos canales de Social Media con los que por aquel entonces no fantaseaban ni las mentes más Burtonianas.

Teniendo en cuenta su éxito, crecimiento y evolución constante, asumimos contemplarlas como un hábito más dentro de nuestras rutinas, confirmando que a pesar de la evolución permanente de nuestro sector, los fundamentos y bases clásicas de la publicidad -aplicados convenientemente-, siguen siendo igual de efectivos.

Evidentemente, muchos otros factores entran en juego para que dichas plataformas triunfen. Sin embargo, la gran mayoría de nosotros podría definir cada una de ellas en una sola palabra o concepto en cuestión de segundos. Incluso nuestro propio cerebro sentiría que las necesita antes que nosotros mismos. Por ejemplo, en este preciso instante.

Da miedo y respeto a la vez, ¿verdad?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *