Marcas blancas: ¿Llegaron para quedarse?

Como sabéis, las marcas blancas son aquellas que pertenecen a una cadena de distribución, bajo la que se venden productos de diferentes fabricantes. Hoy en día hay muchos términos para referirse a ellas, pero el más común es marca propia, siendo los fabricantes que la producen interproveedores.

En los últimos años hemos cambiado el kit kat por un snack de chocolate, el champú Pantene por Stylius y el Cola-Cao por cacao soluble. Pero…¿es nuestra verdadera motivación el ahorro económico o que realmente no hay diferencia de calidad?

En un principio, las marcas blancas surgieron ya hace más de una década, como alternativa a productos top de ventas de buena calidad y precios elevados. El packaging de éstas tenía un fin único: contener el producto. Caracterizadas por diseños austeros, minimalistas y muy sencillos, apenas se mostraba algo más que el logo y el etiquetado. Hoy en día el packaging de las marcas blancas está más cuidado y, aunque con menor inversión que las grandes marcas, ya no es un diseño simple y meramente funcional.

La disminución de las posibilidades económicas, la mejora en los procesos de distribución en cadena, el ahorro y las calidades que superaban las expectativas junto con la llegada de la crisis crearon el marco perfecto para su éxito, relanzado por amplias familias y compradores que priorizan el ahorro. 

packaging marcas blancas

La aparición clave de la reina de las marcas blancas

Con el paso de los años y la entrada en el sector de Mercadona, reina de las marcas blancas o marcas propias, tiende a normalizarse el consumo de las mismas.

Dejan de percibirse como un producto de “peor calidad” y “más barato” y se normaliza o estandariza su consumo, pues cumple la segunda apreciación pero no necesariamente la primera.

¿Entonces por qué son más baratos estos productos?

  • Packaging: diseños sencillos, más funcionales y menos visuales.
  • Ahorro en costes de distribución.
  • Inversión inexistente en publicidad. (fuerte PLV)

1 de cada 3 compras es una marca blanca

España ocupa el tercer lugar en consumo de marcas blancas, con un 34% de ventas (en el caso de Mercadona supera el 50%), aunque lleva tres años estancada en ese porcentaje.

La razón de este estancamiento probablemente estribe en el contraataque de las grandes marcas con nuevas estrategias de venta: formatos más llamativos, 2×1 o 3×2, descuentos especiales o formatos de mayor tamaño.

En este escenario de “tablas”, veremos cómo evoluciona este tipo de productos, especialmente prolíficos en los sectores de Alimentación, Droguería y Perfumería. En nuestro caso, también nos quedamos un poco a medias: estos productos nos ayudan a ahorrar unos eurillos a fin de mes… pero tenemos que reconocer que caemos en la tentación de los irresistibles packagings que se dejan ver cada vez más entre entre las estanterías de los súper de nuestros barrios.

 marcas blancas

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