15 consejos para no pasar desapercibido en LinkedIn
(Parte III/III)

Finalmente llegamos a la tercera y última parte de nuestro monográfico de trucos y recomendaciones sobre LinkedIn. Si en la primera parte hablamos de cómo llevar tu perfil público al siguiente nivel, y después nos centramos en la búsqueda de nuevas oportunidades profesionales, acabamos con la parte de la mejora y el crecimiento.

Es importante tener en cuenta que LinkedIn no es un simple currículum estático que iremos actualizando con los cambios de trayectoria laboral: se trata de una red social en contínuo movimiento, y por ello va a requerir de nuestra atención diaria. Sí, has leído bien: es importante que seas un usuario activo de LinkedIn en tu rutina diaria, no sólo para estar a la última de todo lo que sucede en tu círculo de contactos, si no para usarlo como trampolín para comunicar tu conocimiento, opiniones, crear nuevas relaciones profesionales y tener el algoritmo de tu lado. ¿Quieres saber cómo conseguir todo esto? Te dejamos con los 5 tips clave de actividad en LinkedIn.

¡Actualización!:  el perfil de LinkedIn en 2018

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Antes de pasar a la acción de este último capítulo, nos gustaría hacer un pequeño inciso para presentar las novedades que LinkedIn acaba de lanzar en los perfiles profesionales. Si tu perfil aún no aparece con la última modificación, prueba a añadir “/en” para acceder a la versión anglosajona, donde verás el nuevo orden de la información. En esencia, nos encontramos ante un nuevo formato que prioriza nuestra información clave y de contacto y donde tenemos que controlar 3 elementos:

  • Tu foto de portada: ahora, tu foto de perfil pasa del centro al lateral izquierdo, tapando buena parte de la foto de cabecera en este lado. Es importante que si tenías algún elemento relevante como información de contacto, titulares, composiciones etc, los dejes en el lado derecho, o incluso que apuestes por una creatividad más neutra que no distraiga la vista del extracto o biografía, contacto y posición actual.
  • Las 3 primeras líneas de tu extracto personal: antes la red nos limitaba a tan sólo una línea o las primeras palabras, ahora tenemos hasta tres líneas para conseguir comunicar una introducción solvente y alineada con nuestros valores y fortalezas. Aunque en mobile, el contenido mostrado es inferior, es importante redactar una introducción lo suficientemente extensa que invite a seguir leyendo el contenido del perfil.
  • El contenido multimedia: ya hablamos de esto en la primera de nuestras series sobre LinkedIn, pero es importante volver a enfatizar la importancia del contenido audiovisual que enlacemos en nuestro perfil, especialmente dentro de la biografía. Tu web, portfolio, proyecto, presentación… deberían de estar aquí, y no sólo uno de ellos. No hay límites en los adjuntos multimedia, así que aprovéchalos para aportar valor en tu cabecera.

LinkedIn en el día a día…

11. Sacar el autor que llevas dentro

El algoritmo de LinkedIn no otorga el mismo valor a todas las interacciones que realizamos en la red, de hecho es especialmente cuidadoso en “ponderar” unas u otras. En la actualidad, el tipo de actividad que más atención va a llevar a tu perfil profesional es la de escribir artículos. Se trata de pequeñas entradas en tu blog personal de LinkedIn, más extensas que una publicación normal y donde puedes dar rienda suelta a tu creatividad contando cómo, por ejemplo, ves el futuro de tu sector o tu punto más personal de un tema de actualidad.

12. Comparte conocimiento con SlideShare

Adquirida por LinkedIn en 2015, SlideShare es la red social perfecta para almacenar y compartir presentaciones y diapositivas de todo tipo. Precisamente por esto se trata de un recurso de alto valor para publicar en tu feed e innovar con tus contenidos. Casos de éxito, presentaciones corporativas, y más presentados en un formato interactivo y altamente indexable como este te ayudará a posicionarte no solo en LinkedIn, si no también en Google.

13. Interactúa y multiplica

Es un hecho: si no renuevas tu contenido, estás muerto. Los perfiles pasivos, meros contenedores de currículum, lo tienen mucho más difícil a la hora de aparecer en cualquier tipo de búsqueda en LinkedIn. Nuestra recomendación: dedica al menos 15 minutos de tu jornada a revisar tu feed de contenidos como primera tarea de la mañana, realiza al menos un par de interacciones, priorizando los comentarios y compartiendo contenido externo, y revisa sin falta tus notificaciones.

14. KPIs personales: marcándote nuevas metas

Además de participar activamente en la conversación, debemos seguir con asiduidad nuestras propias métricas. Además de llevar el conteo de seguidores -y tratar de superar el “techo de cristal de los 700 seguidores que marca LinkedIn como número visible, una ayuda pueden ser los indicadores que nos provee nuestro Dashboard Personal.

Este cuadro, visible justo debajo de la cabecera de nuestro perfil, nos muestra a grandes rasgos lo que pasó en la última semana en nuestra página: cuantas personas nos visitaron, el número de búsquedas en las que aparecidos y veces que se visualizaron nuestros post.

KPI's

15. SSI: tu nuevo mejor amigo:

Finalmente, hay un indicador que puede resumir en una sola cifra cómo lo estás haciendo en LinkedIn: el Social Selling Index (SSI). En una escala del 0 al 100 nos dirá cómo estamos trabajando nuestra marca personal, ampliando nuestra red, interactuando con el contenido o fortaleciendo nuestros contactos; en concreto veremos cómo hemos mejorado en cada uno de estas tareas, y la evolución de nuestra puntuación personal.

De forma orientativa, LinkedIn recomienda una media entre los 70 y 80 puntos para acreditarnos como verdaderos embajadores de las relaciones sociales en la red. En definitiva, se trata de una forma muy gráfica de identificar nuestras carencias y puntos fuertes. ¿Nos ponemos manos a la obra?

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