11 consejos para contrarrestar la caída del alcance orgánico de tus contenidos en Redes Sociales

“Apocalipsis”, “derrumbe estrepitoso”, “el adiós definitivo”. Pobres, aquellos fieles creyentes del poder del contenido orgánico que confiamos ciegamente en sus enormes posibilidades como ingrediente fundamental de las estrategias de marketing digital. Llevamos ya meses leyendo y oyendo mucho al respecto, y poco bueno.

¿Recordáis aquellas voces que auguraban el fin de la radio cuando apareció la televisión allá por los años 50?

¿O aquellas otras que, con la eclosión de los medios digitales, dejaron de creer en el poder seductor del papel?

Pues bien, hoy el equipo de Góbalo da su opinión al respecto después de un breve debate entre el departamento de contenidos. En síntesis, creemos que las reflexiones que inundan las redes y blogs actualmente beben de los espíritus de aquellos agoreros de antaño, y por qué no decirlo, algunos de ellos con claros intereses comerciales.

Por nuestra parte, no solo seguimos creyendo y confiando en su poder, sino que nos apoyamos en el contenido orgánico como un elemento fundamental en las estrategias actuales y atendiendo a tendencias y evolución del comportamiento de los usuarios, le auguramos un futuro prometedor. ¿Góbalo contra el mundo? Puede ser, pero contamos con argumentos de peso para que siga siendo nuestro fiel aliado. ¿Los vemos juntos?

  • Personalización de contenidos: al margen de tu sector, trayectoria, nivel de facturación o éxitos cosechados, tu marca es única y exclusiva. Y este “pequeño” detalle significa que nadie como tú conoce tan bien tu propia historia. ¿Por qué hacéis lo que hacéis? ¿Quién y cómo es el equipo humano? Cada pequeño detalle puede ser una mina de oro inagotable a nivel contenido. Además, solo vosotros tenéis la perspectiva real de lo que sucede día a día y tenéis la capacidad de contarlo. Si a este punto le añadís un componente creativo (tanto desde el punto de originalidad como una homogeneidad y calidad gráfica), tendréis mucho terreno ganado.
  • Vinculado al anterior punto, los contenidos propios servirán para humanizar tu marca, acercarte a tus seguidores y potenciales clientes y a su vez generar transparencia, exigencia tan vital como permanente hoy en día. Apoyándote en diversas técnicas como el storytelling, el storydoing o el marketing emocional, podrás generar interés y una valiosísima fidelidad en tus usuarios. Si tu contenido gusta, repetirán su visita -con mayor probabilidad si generas secciones periódicas con los contenidos más exitosos-.
  • Exprime todas las posibilidades del formato vídeo: no es ningún secreto que, a día de hoy, el formato con más engagement y alcance es, sin duda, el vídeo. Breve (menor de dos minutos), fresco (cuanto más original mejor) y a poder ser en directo (stories alcanza su segundo aniversario arrasando estadísticamente). Si es tan sencillo, ¿por qué renunciar a este recurso de garantías?.
  • Adaptarse a los estándares de cada red social. ¿Usas Facebook para lo mismo que LinkedIn? Por supuesto que no… o al menos no es lo recomendable, ni a nivel usuario ni a nivel empresarial. Sin embargo, cada día nos encontramos casos de marcas que cuando piensan que lo están haciendo fácil, se complican. Copiar y pegar el mismo copy en todos los canales acompañado de la misma imagen/vídeo te ahorrará tiempo, pero te restará eficacia. El contenido puede ser similar, pero adapta el tono, enfoque y por supuesto las medidas del recurso audiovisual a cada red, considerando tus objetivos particulares por red. ¡Y aprovecha los hashtags y la actualidad!
  • Potenciar la interacción. ¿Recuerdas cuando en el patio del colegio no te invitaban a participar en alguna de aquellas actividades tan lúdicas como intensas? ¿O cuando compartían con otros alguna confidencia top secret que debías saber? Desde bien pequeños nos gusta ser partícipes, o al menos tener la capacidad de decidir si nos interesa o no una iniciativa grupal. Como marca, añadir CTAs que inviten a participar, calificar, opinar, concursar, debatir o interactuar de cualquier modo es crear un guilty pleasure en toda regla, acompañado de un sentimiento de pertenencia a un grupo o comunidad. Yendo un paso más allá, conocer lo que opinan tus seguidores es información valiosísima… y si además pones en práctica sus propuestas, obtendrán el doble placer de sentir poder de influencia. Esto es un win (marca: “te escuchamos y eres importante para nosotros”), win (usuario “puedo opinar, pertenezco a un grupo y tengo poder de influencia”) y win (estrategia, “te conocemos más y te daremos exactamente lo que quieres”: ¡la interacción es un triple check! 🙂

IG

  • Ojo a los algoritmos y a sus bailes permanentes. Cada red tiene sus propias reglas de juego y conocer sus “ajustes de prioridades” es absolutamente fundamental. Mantente al día y ten en cuenta la hora de publicación, si invita a la interacción de tus círculos cercanos y seguidores más activos, valora si ese contenido es original y genera interés en ese momento determinado, etc.
  • Evita el efecto yo-yo. Seguro que tu marca puede generar contenidos interesantes y valiosos, pero nunca tanto como para que tu feed sea 100% corporativo. Alterna con actualidad del sector, perspectivas de líderes de opinión, estadísticas relevantes o que reafirmen la necesidad de tu servicio o producto, etc. Los usuarios agradecen que les informes, conocer los contextos y comprobar que no solo piensas en ti mismo.
  • Relacionado con el punto anterior, poco contenido es más eficaz que el que genera el propio usuario (user generated content). Inclúyelo en tu feed: lo que digan de ti tendrá siempre más credibilidad para el usuario que lo que tú digas. Por ello, contar con prescriptores (mediante una relación comercial, o no), hará que tus contenidos orgánicos suban como la espuma en alcance y engagement. En este punto cabe considerar incluir a influencers en tu estrategia, aunque este aspecto requeriría de un análisis más sosegado per se.
  • Inversión puntual en publicaciones clave: lo sabemos, si incluyes inversión el contenido deja de ser orgánico. Sin embargo, apoyar una publicación estratégicamente clave arrastrará a usuarios para interactuar con otros contenidos (tanto pasados como futuros). No es un consejo puramente orgánico, pero contar en tu estrategia con una “ayudita” puntual será muy muy útil para mejorar tu visibilidad.
  • Analiza y extrae conclusiones: tan vital es actuar como reflexionar sobre lo que hemos hecho. Sin necesidad de generar interminables informes, revisa qué publicaciones generan más alcance y engagement, añade los KPIs que consideres más prioritarios en tu estrategia y actúa en función de ello. Optimizar nunca está de más y tus acciones repercutirán en tus cifras y resultados.
  • Estrategia, estrategia y más estrategia. Dejamos para el final el punto más importante. No generes contenidos porque sí, improvisar puede ser una excepción muy atractiva, pero nunca un modus operandi. Párate a responder mentalmente: ¿Aporta este contenido valor a mis seguidores?. ¿Cumple con los objetivos globales de la estrategia?. Con estas dos afirmaciones, ¡adelante con los siguientes pasos!

Un poco de optimismo sobre el futuro orgánico

Como véis, hay múltiples opciones para evitar el temido “apocalipsis” del contenido orgánico. Te invitamos a que pruebes alguna de estas ideas, las complementes entre sí y analices si tus resultados mejoran. En todo caso, ¡cuenta con nosotros para echarte una mano!

Sobre el debate abierto al respecto sobre su devenir, ya sabéis que no nos gusta sacar conclusiones definitivas y somos más partidarios de quedarnos en la gran gama de grises entre el blanco y el negro antes de posicionarnos, pero por encima de todo somos optimistas. Por eso, creemos en ti, en tu marca y en que el contenido orgánico deba estar ahí para enriquecer tu estrategia de marketing digital y guiarla hacia el cumplimiento de tus objetivos.

SM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *